¿Qué aportamos las mujeres al mundo? ¿Cómo lo hacemos y desde qué espacios? ¿Cómo podemos mejorarnos como personas y como profesionales? Ese es nuestro desafío.
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lunes, 21 de abril de 2014
miércoles, 26 de febrero de 2014
Día de las Hermanas
El 4 de marzo es el día de las Hermanas. Hasta hace muy poco no sabía que existía este
día y aunque este tipo de fecha siempre me parece más un argumento de marketing,
me llena de alegría que exista.
Tengo dos hermanas biológicas, Francine y Teresa y
algunas hermanas elegidas. Pancha (así le decimos a Francine) y Tere fueron mis
primeras amigas, confidentes y compañeras de andanzas. Fueron las hermanas que
la vida me regaló y que con el tiempo fui eligiendo. Porque, como yo lo veo, una hermana puede ser un “dato biográfico”,
una bruja como en los cuentos tradicionales, mala y horrible, o un amor incondicional.
Mis dos hermanas son esto último para mí, una compañía cálida, segura, suave,
una red de la que no puedo caerme. Y eso no significa que no nos hayamos
peleado o que hoy en día no tengamos nuestras diferencias. Nada de eso. Lo que
significa es que nos queremos con y a pesar de todo lo que puede
diferenciarnos. Somos testigos de
nuestras vidas y como tales nos recordamos unas a otras quienes fuimos siendo,
y más importante aún, quienes somos hoy. En esta red, ninguna se pierde y ninguna
se queda sola.
Pero además tengo hermanas elegidas. Amigas con las que
me he ido encontrando en la vida y a quienes fui aprendiendo a querer como
hermanas. No hay nada más maravilloso que una hermana elegida porque es una
mujer a quien queremos porque si, porque ella es ella y nos regala quien es. Además,
como no comparte la historia familiar, no se engancha con lo que más nos duele
de esa historia y nos puede ofrecer otra forma de mirarla.
Me parece que las mujeres vamos así por la vida,
tejiendo redes de amor entre nosotras porque las necesitamos para vivir, o al
menos vivir mejor. No conozco ni una sola mujer que no tenga al menos, una
amiga, una hermana elegida. Hay un fragmento de un poema en Nu Shu, la única
lengua escrita que las mujeres inventamos, allá por el siglo III, en China que sintetiza
esta experiencia,
“Una mujer junto a un
río nunca tiene sed y junto a una mujer, jamás desespera”.
¡Feliz día de las hermanas y gracias a las mías, mi vida no
sería ni la mitada de buena sin ustedes!
miércoles, 15 de enero de 2014
Belleza
Mi hermana Teresa tiene un humor a prueba de balas. En su facebook publicó el chiste que ilustra estas palabras.
No conozco una sóla mujer que al menos una vez al mes no se sienta o gorda, o tonta o fea. A mi definitivamente me pasa.
¿Por qué tanto de la autoestima femenina está puesta en como lucimos? Porque desde los tiempos más antiguos valíamos por lo bellas que éramos y por la cantidad de hijos que podíamos producir.
Yo me digo: "¡Estamos en el siglo XXI y seguimos igual! Si, y necesitamos cambiar esto. También creo que a este cambio sólo lo podemos hacer nosotras.
No podemos seguir aceptando modelos que proponen la anoréxica como ideal físico, ni un sólo tipo de facciones, ni un sólo color de ojos y pelo. Ni un tope de edad, ni un tipo de estatura...
Es hora de empezar repensar el paradigma de belleza, empezar a apreciar este cuerpo que tiene la amabilidad de acompañarnos en esta vida. Es momento de empezar a reconocer la propia belleza y la belleza en otras. Es momento de decirle a otras mujeres que son bellas, porque no conozco ninguna mujer que no tenga algo bello. Sencillamente no existe un ser así.
¿Empezamos?
viernes, 27 de diciembre de 2013
Una hermosa lista
Cada comienzo de año, escribo algunos objetivos/deseos que
tengo para ese año. Unos pocos son grandes, otros no tanto, pero para mí son
significativos, así es que los escribo. Parecen más bien una humilde lista de
supermercado aunque nunca son más de 7 u 8 cosas que me propongo. Si son más,
me da la sensación de que no los he priorizado lo suficiente.
Al final de ese año vuelvo a leer la lista y le dedico un tiempo
a pensar como estoy respecto de ellos, en qué medida se cumplieron, qué cosas me
ayudaron a llegar donde quería y cuales me alejaron. No me lleva mucho tiempo
hacer esta reflexión, pero como para mí es un ritual importante que une el
final de un ciclo y el comienzo de otro, nunca me lo salteo.
A veces esos objetivos/deseos pasan de un año a otro, porque
requieren de mi esfuerzo sostenido y otras veces me sorprendo logrando cosas
que pensé que ya no lograría. Pero independientemente de cuál sea mi logro, cuando
me detengo en él, me doy cuenta que en todo lo que consigo, siempre hay otro
que de alguna forma me ha ayudado, me ha alentado, me ha apoyado. Mis amigas,
mis amigos, mi marido, algunos colegas, en definitiva…otros. Entonces comienzo
la segunda fase que tiene que ver con mi lista: agradezco.
Llamo o le escribo a esas personas que tuvieron la
generosidad de ayudarme y les agradezco eso que me regalaron a lo largo del
año. A veces, hasta puedo apreciar en mi corazón a los que no lo hicieron, a
los que fueron obstáculos en mi camino porque me obligaron a ser más
perseverante, más creativa para lograr eso que tanto quería. Pero no me engaño,
esto no es lo más usual, sencillamente no me resulta fácil. Pero cuando pienso
en mi lista, me viene a la mente una frase hermosa que leí en un libro de
Daniel Kahneman, premio Nobel de Economía 2002, (sí, economía!) que dice: “Es
más natural considerar los resultados
como ganancias y pérdidas que como
estados de riqueza”.
Lo dijo Camus, lo
dijo Frankl y Kahneman lo recuerda: lo que cuenta es lo que aprendemos en el
camino mientras lo recorremos. Entonces, Feliz fin de año y buena caminata para
el año próximo.
Te deseo una hermosa
lista para el 2014.
jueves, 28 de noviembre de 2013
Ya no existe
El lunes 2 de diciembre es el Día Internacional Contra la Esclavitud.
¿Acaso la esclavitud ya no existe?
Pienso en los chicos que trabajan 20 horas en barcos en alta-mar para hacer zapatillas o vestidos o tallas en madera o lo que fuera. Pienso en las mujeres tratadas, pienso en todos los que están, hacinados en talleres clandestinos a la vuelta de la esquina donde vivimos o trabajamos, en los que trabajan en condiciones aberrantes...
¿Me parece a mí, o todavía tenemos un largo camino por recorrer?
También pienso que sería bueno que cada uno pensara en las personas que contrata, en qué tipo de acuerdo les ofrece. ¿Son tratos justos, tratos en los que los derechos de los otros son respetados?
La esclavitud ya no existe, cambió de nombre.
lunes, 25 de noviembre de 2013
¿Qué puedo hacer yo?
Día Internacional de Lucha contra la Violencia hacia la Mujer
¿Cuántos puños hay detrás de cada golpe que una mujer recibe?
Muchos, porque que en todo golpeador hay un golpeado. Sin ir más lejos, ayer en San Martín (Buenos Aires) un hombre mató a golpes a su ex mujer y a la hija de esta de 20 años. Lo cierto
es que en Argentina muere una mujer cada 35 horas y lo hace sobre todo en manos
de un hombre que forma parte de su círculo más cercano.
Hoy es 25 noviembre, Día Internacional de Lucha
contra la Violencia hacia la Mujer.
Esta fecha fue instaurada a partir del
martirio de las hermanas Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, quienes fueron
asesinadas el 25 de noviembre de 1960, durante la férrea dictadura militar del
general Trujillo en Santo Domingo. Una historia que fue estupendamente
ficcionalizada por Julia Alvarez en su novela En
tiempos de las mariposas.
Una obra tan triste y llena de merecido homenaje como bella.
Desde entonces hasta la
fecha, desde diferentes sectores se busca concientizar a la población mundial
para que se reconozca la violencia hacia las mujeres como un atentado contra
los derechos humanos. Y lo cierto es que de a poco, y con muchos retrocesos cotidianos, se van registrando avances
importantes. Por ejemplo, el giro en la política que el Gobierno de la India
tenía respecto de este tema a partir del asesinato de Amanat, una joven que
murió dos semanas después de ser atacada- golpeada y violada reiteradas
veces- por cuatro hombres en un
colectivo en agosto de 2013. Los cuatro fueron condenados a muerte, una pena
que jamás se había aplicado para ese tipo de delito que es dolorosamente común
en dicho país. Fue la presión de la opinión pública y las marchas en todo el
país, las que forzaron este cambio. ¡Hay tanto para hacer en todo el mundo!
Y nuestro país no es una
excepción. Por el contrario, somos una triste muestra de una realidad que
muchos quieren ignorar por considerarla un problema familiar o personal en la que
nadie puede meterse. Si mi vecino le pega a su mujer, ¿intervengo? Si alguien
zamarrea a una mujer en la calle, ¿intervengo? Puedo mirar hacia otro lado,
pero eso me convierte en un cómplice.
Hoy es un día para alzar la
voz no sólo por las mujeres golpeadas y abusadas sino por las mujeres tratadas,
las mujeres prostituidas, por todas aquellas que de algún modo sufren violencia ya sea física, mental o
ambas.
Es un día que nos propone pensar de qué manera
cada uno no de nosotros puede influir en
su contexto, en la educación que le da a sus hijos, en el tipo de trato que da
y que acepta por parte de las personas que la rodean, en elevar el nivel de
sensibilidad que existe sobre este tema. En la forma en la que reclamamos ante
la justicia y los distintos poderes del estado para que este tema no sea
ninguneado, cajoneado, silenciado. No es aceptable que un miembro de la Corte
Suprema de Justicia diga que “no sabía” que en departamentos de su propiedad
funcionaban prostíbulos. No es aceptable. Como yo lo veo, alzar la voz por este motivo, no es una opción es indispensable.
Nada justifica un golpe o el
abuso físico o emocional. Nunca.
jueves, 31 de octubre de 2013
Pequeñas cosas
Hace unos
pocos días, pregunté vía facebook a
un grupo de mujeres para qué trabajaba, qué le daba sentido a su trabajo. Las
respuestas no se hicieron esperar, llegaron de manera abundante y de forma
generosa. Una de las mujeres que contestó dijo que trabajaba sobre todo para
lograr su independencia económica y que la realización en el trabajo era, para ella,
relativa. Antes de despedirse agregó: “Creo que la realización sería si sos feliz y estás
conforme contigo misma en tus otros ámbitos también. Más espirituales y
afectivos digamos”.
Ayer me invité a la casa de mi amiga Gaby (sí, la llame
y le pregunté si podía ir a su casa) para poder hacer ñoquis con sus dos hijos
a quienes quiero hasta el cielo. Afortunadamente Gaby también me quiere, así es
que allí estuvimos, Regi, Bletran y yo, haciendo puré, mezclándolo con harina,
haciendo rollitos, cortándolos y haciéndolos saltar por un tenedor. Cuando
terminamos era hora de comer y con enorme cuidado y emoción fuimos tirando, de a
poquito, los ñoquis en el agua hirviendo. Festejaron el primero que subió y
cuando empezaron a aparecer los otros, saltaban alrededor de la olla como si
hubiéramos hecho magia. Cuando nos sentamos a comer, nos aplaudimos mutuamente.
Ayer fui muy feliz. Son esas pequeñas cosas de la vida
que te recuerdan que el amor siempre tiene sentido y que sentirlo, muchas veces, es tan
fácil como irte a jugar un rato con un par de niños.
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